PoesÃÂa y Terrorismo
POESIA Y TERRORISTASHay cientos de definiciones y aproximaciones que intentan dar cuenta de la actividad más milenaria de todas las actividades humanas: La poesÃÂa. ÂÂ
La palabra poesÃÂa ha sido manejada, trajinada y pasa lo que ocurre con todas las grandes palabras como amor, redención y filosofÃÂa. Palabras que se desgastan y se van transformando en retórica, en adorno y finalmente pierden la fuerza, o bien el fuego de su esencia. Sobretodo porque vivimos en un mundo en donde se habla mucho pero no se dice nada. ÂÂ
Entonces, la palabra como instrumento de comunicación del hombre, se ha desprestigiado y con ello también la poesÃÂa, que es la forma superior del decir humano. Esta devoción, este oficio (que es más antiguo que el de los relojeros), este arte -que como una bomba de tiempo ha sido colocada en las escalinatas del poder, en las academias, en las escuelas, en los sistemas polÃÂticos, en las economÃÂas, en las religiones -de repente llega la tentación de redefinirlo: ¿que es poesÃÂa? Pero siempre, en algún momento del tiempo, en el momento preciso, cuando uno va a redefinir la poesÃÂa, surge un poeta que coloca una bomba en el corazón de nuestra certeza: ¡Es un terrorista!, y eso abre una época nueva. ÂÂ
Hay una lista provisoria en el mundo de estos grandes terroristas. Tenemos a Homero (existirÃÂa Grecia sin él?), Virgilio y Horacio (existirÃÂa el mundo latino?), Dante (existirÃÂa el amor sin el?), Rimbaud (gran lector de la poesÃÂa latina, de los grandes clásicos de la tradición francesa, fue un alumno que de pronto, cuando todo comenzaba a ordenarse, se fue al bosque, vio la pureza y la abrazó. Whitman (sin él no existirÃÂa América), Baudelaire (no existirÃÂa la ciudad como nosotros la vivimos).ÂÂ
Siempre se repite la historia con la poesÃÂa: Cuando alguien quiere atraparla y fijar su esencia, ésta se nos escapa. Es como el mito de Daphne que huye de Apolo y en el momento preciso en que va a ser atrapada, se convierte en árbol, se convierte en un laurel, que es el árbol de los poetas.ÂÂ
La poesÃÂa también es huidiza, como EurÃÂdice que es salvada del paÃÂs de los muertos por la música y se convierte en estatua de sal cuando Orfeo mira hacia atrás: “Ah, que tú te escapes cuando habÃÂas alcanzado tu definición mejorâ€?