URUBOS.

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Mayo 25, 2007

MUY FÁCIL O TODO LO CONTRARIO

Publicado por urubos en General

 

Seguro que una mayoría de extranjeros piensa que gobernar un país tan pequeño y de tan poca población como Uruguay ha de ser cosa fácil. Lo ha sido, durante gran parte de la corta historia de este pedazo de tierras onduladas sobre las que crece pasto que las vacas comen y engordan llenando los bolsillos de los dueños del país, que no son solamente los grandes hacendados, sino también los banqueros, los barraqueros y toda una serie de empresarios dedicados al comercio exterior de los bienes que gracias a la naturaleza, el sol, la tierra y el agua, han sido suficientes para mantener una minoría cada vez más chica.Ya no se habla más de reforma agraria. El principal líder de la izquierda lo ha dicho con todas las palabras que en su boca suenan más claras. No están dadas las condiciones. El mundo no está proclive a aceptar que un pequeño país salte al ruedo con ideas propias –o prestadas- que impliquen en alguna medida el contra-modelo de lo que se nos predica desde los centros del poder mundial. La consigna es no hacer cambios, más allá de algún parche para zafar del peligro del estallido social. Estallido que, por otra parte se ha venido haciendo prácticamente inviable por el constante éxodo de la gente con más inquietud. No hacer cambios, solo administrar las carencias.El mismo líder de izquierda lo ha explicado por radio muchas veces. –Palabra más o menos- Nosotros no estamos en el gobierno por una revolución, lo estamos por una elección.Quiere decir que es necesario ceñirse a las leyes y los tratados preexistentes y “no hacer olas”.Ahora bien. Si hubiesen llegado al gobierno a través de un proceso revolucionario, ¿hasta qué punto las cosas serían diferentes? Sería tan fácil y tan impune bloquear económica y políticamente a esta republiquita pastoril como lo está siendo para los hermanos argentinos castigarnos por algo que nos ha impuesto el reparto internacional del trabajo y las inversiones que ellos querían recibir. (Caso pasteras de celulosa). Fácil lograr fallos en tribunales, inventar conjuras del terrorismo o del narcotráfico, desembarcar en cruzadas salvadoras, etc.