Tomar conCiencia

es parte de Cafeteradigital.com

Febrero 21, 2007

Células madre. Un camino hacia la Esperanza.

Publicado por tomarconciencia en Ciencia

En 1998, James Thomson (Universidad de Wisconsin) obtuvo la primera lí­nea de células madres embrionarias. Desde entonces son muchos los avances acontecidos y no menos los debates abiertos. La religión, la política y la moral se entremezclan en el debate científico intentando establecer lí­mites a una investigación que a unos escandaliza y a otros hace soñar.

Las células madre son inmaduras pero con un potencial enorme. Son células indiferenciadas, es decir, tienen la capacidad de transformarse en cualquiera de las 200 variedades celulares que forman nuestro organismo. Las aplicaciones terapéuticas son extraordinarias: transplante de células pancreáticas para curar la diabetes, regeneración de tejido nervioso dañado por enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, curación de ciertos tipos de cáncer (como la leucemia), recuperación de corazones dañados y de lesiones medulares, producción de órganos completos,… Por supuesto todas estas aplicaciones están en ví­a de investigación y la mayorí­a todavía están muy lejos de poder ser desarrolladas en humanos.

Las células madre embrionarias se obtienen mayoritariamente de embriones sobrantes de la fecundación in vitro. El mayor dilema moral lo plantean los que consideran al embrión un miembro de pleno derecho de la sociedad. Tal vez sea un poco excesivo otorgar ese carácter a una agrupación de células cuyo tamaño es mucho menor que cualquier punto de este texto y que, además, será desechado al cabo de cierto tiempo. ¿Qué es más inmoral: destinar estos embriones a la investigación para intentar salvar vidas o destruirlos sabiendo que son una fuente primordial para el avance científico? Los detractores afirman que se pueden obtener los mismos resultados utilizando células madre adultas procedentes de distintas partes del cuerpo, como son la médula ósea, la retina o el cordón umbilical. En efecto, estas células están indiferenciadas pero no se ha demostrado que sean capaces de transformarse en cualquier tipo de célula, tal vez sólo puedan originar las que corresponden a su tejido de procedencia (por ejemplo, las células madre del cerebro sólo dan lugar a neuronas y otras células del sistema nervioso). Ejemplos de tratamientos con células madres realizados desde hace décadas son los transplantes de médula ósea y los de sangre de cordón umbilical, útiles para combatir la leucemia.

Científicos de Carolina del Norte (EEUU) han encontrado una posible solución al problema ético: han obtenido células madres a partir del líquido amniótico que rodea al feto sin causarle daño.

Toda esta vorágine de descubrimientos nos empuja a ser optimistas y nos hace soñar con terapias milagrosas capaces de curar enfermedades que hasta el momento no tenían solución, pero ante todo debemos ser realistas y reconocer que la aplicación de todas estas técnicas en humanos llevará tiempo. Todavía las terapias con células madre (aplicadas a animales) en ocasiones desarrollan tumores o tipos de células diferentes a las deseadas.

Queda mucho por investigar, por descubrir, por criticar y por defender. Lo que nos depara el futuro sólo el tiempo lo desvelará pero en ese futuro (¿lejano?) sigue haciéndose hueco, día a día, la Esperanza.

  • http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_6239000/6239835.stm
  • http://www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia/clonembrion.htm#_Toc3643845
  • http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/02/05/corazon/1170676695.html