Sé el resultado de las elecciones españolas
El día siguiente a las elecciones, se pactará el gobierno.
Ni PSOE, ni PP, tendrán mayoría absoluta, necesitarán los votos de los partidos nacionalistas.
Son el 7,4% de los votos en las elecciones de 2004, si sumamos los resultados de CIU, ERC y PNV.
El dinero de un catalán o vasco se quedará en mayor cuantía en sus propios hospitales y colegios; el de un valenciano o mallorquín pagará sus propios hospitales y colegios, pero una porción de su dinero, mayor que la de catalanes y vascos, irá a los hospitales y colegios de Extremadura o Andalucía.
Todo muy histórico, muy socialista, muy popular…
También perderá quien quiera comprarse un piso, él podría hacerse una vivienda digna por cien mil euros, si no fuera porque en el sembrado donde acaba la ciudad, el concejal de su municipio prohíbe construir; pero sí deja en el sembrado de al lado, que acaba de comprar un especulador. A todo eso lo llaman ordenación del territorio, pasead por vuestras ciudades, y preguntaos ¿si esto es el orden, cómo será el caos según los concejales?
Ya tenemos ganadores y perdedores.
Estos dos problemas, gravísimos para millones de familias, tienen una solución que llegaría en no más de cuatro líneas en dos leyes: la reforma de la ley electoral y de la ley del suelo
Nada de esto se hará, porque tú, votante del PP o del PSOE te diviertes más luchando para que gane tu candidato y no su contrincante, cuando los contrincantes son quienes son ricos a costa de tu bolsillo, y hacen su labor blandiendo la espada de la razón histórica, o de la ordenación del suelo.
Perderán el 80% de los votantes, que son la suma de votos de PP y PSOE, una grey muy curiosa; son capaces de perjudicarse como grupo, a cambio de obtener la derrota de la otra parte. Ése 80% hará ganar a los especuladores del suelo y a los nacionalistas.
Los telediarios nos informarán de asuntos tan interesantes como: el ánimo de los presidenciables, tal o cual aparece pletórico o lacio; su aspecto físico, incluido si sudan mucho o poco; de si tal o cual tensa, crispa, entusiasma o amansa; de si la iglesia dice o no dice; de si tal ha llamado tonto al otro y el otro enfadóse o no; de si nacionalistas, antiabortistas, obispos, abortistas o socios de la SGAE se sienten injuriados o no…
Todo esto pasa porque los curritos que pagan pisos a 200.000 euros, y que sufragan sus propios hospitales y los de los demás, no tienen tiempo más que de trabajar y el que les queda lo pierden el interesante debate ¿PSOE ó PP?, ¿quién ganará?.