Presidente del PNV: un cosmógono.
Ha nacido un poeta político.
Una nueva luz magnética y magnífica nos abre vías, acueductos y pensamientosconductos nuevos.
Dice lo insólito en el momento insospechado.
Es Íñigo Urkullu, nuevo presidente del PNV.
Nos conduce desde la negrura del último joven asesinado, nos arranca del presente, de la conmiseración por el dolor, hasta llevarnos al futuro, aleve y magnéticamente, sin moverse, así actúan los imanes.
Sus palabras reyectan pálidamente su visión.
Ved, leed, oíd, intuid, sentid, fluid ajenos a la gravedad: “Con ellos hay todo un mundo a construir, siempre y cuando se disocien del terror”.
Te amo Urkullu.
Estas palabras se vierten en una entrevista que publica “El Mundo” el día ocho de Diciembre de 2007. El pronombre “ellos” se refiere a la marca política de Eta.
Soy abducido por tus ideas, y agrego las mías.
A ti, mujer maltratada ayer: “con él hay todo un mundo por construir, siempre y cuando se disocie del maltrato”
A ti, anciano echado ayer de tu casa por el acoso inmobiliario de un constructor: “con él hay todo un mundo por construir, siempre y cuando se disocie de la codicia”
A ti, víctima ayer de un conductor suicida. “con él hay todo un mundo… y bla, bla, bla.
Es seguro que si Íñigo Urkullu fuera el padre del Guardia Civil muerto ayer, su primer pensamiento hubiera sido construir todo un mundo, no una parte del mundo, sino todo, incluso un cosmos, con el asesino de su hijo, si se disociara del terror. Porque es un cosmógono, un hacedor de cosmos.
Es lo suyo.
Pero no es lo nuestro.