A ti, Pedro Cantero, hombresol.
Cuentan prodigios del Sol.
Él surte la energía que anima la alquimia en los minerales. Y entre los seres que de ellos surgen están los que se mueven, los animados o animales, los que tienen ánimo, sostenido por un ánima o alma.
Él dispone lo creado con miles de ciclos como las estaciones.
Él nos da la posibilidad de ver, que es la puerta del conocer.
Él es visto por el hombre, pero no es totalmente comprendido, así que nos incita a comprenderlo, gobernando así nuestra inteligencia.
Sabemos de la transubstanciación de la energía en materia, por la fotosíntesis.
Y de la transubstanciación de la materia en energía, por el fuego, que es como un Sol doméstico.
Aunque no lo comprendemos.
Y pienso que hay muchos tipos de seres humanos, como los hay entre las plantas y los animales de las mismas especies, como lo sabían los incas.
Por todo eso veo entre los tipos de hombres al hombre-sol, y tú, Pedro Cantero, eres uno de ellos.