Hasiendo la rebolusión, hasiendo negosio.
Ya hablaba Platón de la injusticia.
Relata cómo un ejército dialoga con los representantes de una ciudad que iban a tomar por las armas. El general expone con franqueza sus intenciones, dice que podía mencionar afrentas pasadas, o relatar la necesidad de ser más grandes para evitar peligros futuros, o hablar de la justicia… pero la realidad -dice- es que somos más fuertes que vosotros y apetecemos vuestras riquezas… podéis darnoslas y conservar la vida, o perder ambas.
Así fue.
Cuando uno va por la calle solo, y le salen dos armarios y le piden el dinero, puedes resistirte y llevarte dos galletas y quedarte sin dinero, o dejar la lucha y rezar para que sólo se lleven el pecunio.
He leído un gran negocio de los EEUU. Van a rearmar todo Oriente Medio, Arabia Saudita, kuwait, Egipto, Israel…
A Irán no le venden nada, y se mantendrá la hegemonía militar de Israel…
Podemos decir que la creación de Israel y la expulsión subsiguiente de los palestinos es injusta, también podemos argumentar que los judíos necesitaban una patria y que las generaciones actuales de israelíes no tienen la culpa de las injusticias pasadas… expulsar a los judíos ahora sería injusto… el debate es arduo.
Pero supongamos que es injusto, supongamos que es como el caso de los dos armarios citados antes.
Esto es lo que denuncia Irán; las críticas de su presidente hacia Israel y EEUU, su llamada a la lucha contra ellos y a la desaparición del estado hebreo ponen en bandeja el rearme de sus vecinos, el negocio para la industria de armamento de EEUU, y la futura intervención militar de Israel con su aliado incondicional, que son los EEUU.
Eso expone al pueblo iraní a nuevos sufrimientos, a que pierdan la bolsa y la vida, porque la derrota es segura, la pelea sería como la de un hombre escuálido contra dos armarios.
Por eso no creo que el presidente de Irán sea una persona preocupada por la justicia, pues es injusto llevar a tu pueblo a la desgracia, me pasa lo mismo con Hugo Chávez, quien acaba de subvencionar el transporte en Londres para los más pobres, en lo que parece un jugarreta ideológica para afamarse en occidente, una expansión de su justicia revolucionaria, siendo que en su casa no ha acabado con la pobreza. Delirios de grandeza, quijotismos propios de un literato, no de un gobernante. Volvamos a la cuestión.
Creo que estamos en manos de locos, el negocio que busca EEUU en la zona, podía acabar parcialmente con la opresión del pueblo palestino; imaginad que con ese dinero se resarce a los palestinos con una compensación económica por haber sido expulsado de sus casas hace tantos años.
Pongamos un ejemplo; la población de palestina era de unos dos millones de personas en 1948, si se pagara a cada uno de ellos 60.000 euros la cantidad ascendería a 120 mil millones de euros, ol o que es lo mismo veinte billones de pesetas, que es el gasto militar que se va a hacer en la zona en unos pocos años. Es mucho dinero, pero muy poco si se habla de reparar una injustica y dar estabilidad a una zona convulsa, cuyos problemas acaban siendo internacionales, y muy poco si se piensa en el ahorro en gasto militar. Además de eso, los palestinos debieran tener derecho a compartir su tierra con los israelíes. Por su parte los palestinos debieran dejar de hostigar a Israel.
Pero así nadie en los EEUU haría negocio, Israel no sería un estado tan puro ideológicamente y en Irán no podrían hacer su quijotesca rebolusión.
Supongo que lo que he dicho es muy infantil, pero me parece más irracional creer que Israel tendrá un buen futuro si no rehace las relaciones de buena vecindad con sus vecinos, o también creer que Israel será borrado del mapa teniendo como aliado a los EEUU.
Quizá les hace falta más imaginación y menos testosterona a los dirigentes de estos países, y también menos codicia a ciertas empresas. Quizá les sobre quijotismo en forma de rebolusión o de relatos míticos.
Por desgracia creo que asistiremos a una nueva pelea, las galletas más gordas se las llevarán las personas humildes, que seguramente piensan más en sus hijos que en rebolusiones, negosios o estados míticos.