Tales y Tales

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Mayo 21, 2007

Zapatero: los peleles y el falso dilema.

Publicado por talesytales en General

Una de las acepciones de la palabra “pelele” es: personaje de trapo que el pueblo voltea en carnaval. O sea tíos, algo así como una persona en la que podemos descargar con injusticia nuestras frustraciones y cobardías.
Sobre el juicio del 11M es lo que están aireando los periodistas del falso dilema.
Se sabe desde los tiempos de los inteligentes musulmanes y de la escolástica cristiana que una forma de manipular a quienes nos oyen son las falacias; el falso dilema es una de ellas, y consiste en proclamar sobre algo que solamente hay dos posibilidades: o estás conmigo o contra mí; o eres bueno o malo; o crees en dios o no crees… y así podríamos seguir hasta la náusea. Este invento ha resucitado en España por medio de las personas que establecen el siguiente dilema: o crees que en el juicio del 11M todos los representantes del estado (policía, jueces, fiscales…) actúan diligente y limpiamente, o, por el contrario crees que todo es una conspiración en la que todos juegan sucio o son negligentes.
!Válgame Dios, y la rosa y el puño!
Yo que soy un ferviente creyente en todo lo que me manden creer, hago caso a los voceros del falso dilema. Y pienso en mis adentros, no puede ser que toda la policía, toda la fiscalía, todos los jueces y muchos periodistas se hayan unido para conspirar; acto seguido mi pensamiento sigue corriendo: si hay dos posibilidades y sé que una es falsa, ya sé que la otra es verdadera. El juicio es impoluto, no tiene polvo, y todo está claro.
Pero sucede que no, que me asalta una duda, y he de reconocer que proviene de un periódico que se llama El Mundo y de un sustantivo que es “pelele”.
Me explico; he leído el relato que de este juicio se hace en sus páginas; en dicho relato han aparecido nombres, fechas y documentos. Entre los nombres, altos mandos de la Guardia Civil, generales, coroneles y cosas así; entre los nombres, mandos de la Policía Nacional, inspectores y gente con estrellas y galones; entre los nombres la fiscal del caso, que es quien acusa en nombre del estado; entre los nombres el del juez que instruye…
Entre las fechas y los documentos, fechas que no concuerdan, pues son anteriores a algunos hechos, documentos que no aparecen en el sumario del juez pero sí en el periódico, raspaduras y correciones con tipex, documentos ilegales en la forma a falta de algunas firmas, quejas por negligencias, denuncias… todo con sus fechas, sus nombres, sus lugares.
Pues bien, me adhiero a la teoría del dilema, recordemos que sólo hay dos posibilidades: o todo está bien, o todo está mal porque hay una conspiración. Y recordemos que es imposible que todo esté mal, por lo tanto lo que el el periódico El Mundo publica es falso, y resulta que entre lo publicado está que se llama a policías, jueces y fiscal o incompetentes o mentirosos. También acusa al presidente del gobierno de beneficiar a algunos de estos incompetentes o mentirosos.
Y en fin yo les pregunto a los instigadores del falso dilema ¿estamos gobernados por un conjunto de peleles que siendo inocentes, y siendo calumniados diariamente por un periódico, sólo saben quejarse, pero no acuden a la justicia penal para que restituya su honor? ¿o es que su honor les da igual?.
Gabilondo te juro que no lo entiendo, hazme una aparición y me lo cuentas; siempre tuyo.

Mayo 1, 2007

Teología socialista y conservadora.

Publicado por talesytales en General

Es normal que un gobernante use la cultura en la que ha sido educado para gobernar.
En España es fácil describir lazos entre el socialismo y la teología, entre el partido popular y la teología. Una parte de la teología enseñaba a ganar en el diálogo a aquellos que se oponían a las verdades religiosas, la argumentación no se hacía en miras a encontrar la verdad, como haría un científico sano, sino para derrotar a un adversario, como legítimamente hace un abogado en un juicio, y para ello valía todo, hasta mentir.
Todo ello tenía una justificación moral, son pocos los elegidos por Dios para conocer y entender sus misterios, y estos elgidos deben defender la verdad sin apelar a la razón de su oponente, que no la tiene pues ya de principio se opone a las verdades divinas.
Puedes observar, inteligente lector, que hay políticos que nos hablan así. No nos dicen la verdad pues no podemos entenderla, ya que nos oponemos de principio a lo que ellos piensan, con lo que acuden a su manual de palabras para ganar al adversario, nos engañan con el sano fin de que hagamos lo conveniente.
Una de las primeras normas de la persona que busca ganar al adversario es el dominio de la palabra que nombra. Por ejemplo, usted, mileurista pregunta a un diputado por qué se suben en esta legislatura en España, la cotización para la jubilación, de tal manera que un señor diputado, aunque nunca haya trabajado en su vida y sólo sea durante once años diputado, ya se asegura la pensión máxima; y la respuesta es que eso no es cierto, pues la Constitución lo impide.
Usted mileurista perplejo, piensa que es difícil hablar con este señor. El señor diputado, en efecto, no cobrará una pensión máxima de la Seguridad Social, pues es ilegal cobrarla con sólo once años, pero no le dirá que la cobrará con un fondo privado de pensiones que han empezado a pagar en esta legislatura, y que al jubilarse cobrará lo máximo si lo comparamos con la pensión máxima de la Seguridad Social. En esto todos los partidos se han puesto de acuerdo.
Otra más, estamos en campaña por las municipales, y hemos de soportar toda una sarta de ofertas del todo a cien. Muchas de ellas tienen que ver con la vivienda; Pedrito promete no se cuantas mil viviendas de protección oficial, es el candidato que quiere renovar el cargo, la pregunta es ¿por qué quiere resolver un problema que no ha solucionado mientras gobierna? ¿por qué va a hacer unas miles de casas, y no todas las que hagan falta? ¿por qué sólo soluciona una parte y no el todo?, preguntádselo, y la respuesta será otra vez la negación de la realidad, no tiene otra salida…
El político que se defiende con convicción, que se cree sus palabras, es aquel que, como el fanático religioso, piensa que ha de engañar al que se le opone, mediante las argucias del lenguaje, pues todo el que se le opone está equivocado.
Y ese es el espectáculo mísero de todos los políticos que desde la izquierda creen que todos los demás están equivocados, y del que hace lo propio desde la derecha. Pero las cosas han cambiado, esa teología, esa forma de hablar que hoy es tan necesaria para el ejercicio de la abogacía o el comercio, están caducadas en política; la razón es muy simple, la población ya sabe leer y tiene el mundo a su alcance en internet, sabe pensar y descubrir los engaños.
Un vendedor puede convencerte con argumentos falsos, tú haces la compra y el vendedor consigue su objetivo, cuando descubras el error él ya estará lejos, pero en la acción política el partido permanece, su dirigente se presenta a la reelección, y su acción embaucadora no se puede mantener a la larga, y si se mantiene y afecta a todos los partidos, el ciudadano se desengancha, por medio de la abstención, de sus políticos, a los que no admira sino que soporta.
Algo parecido a muchos cristianos que usan condones y sólo oyen, sin escuchar, al teólogo que lanza su soflama contra dicho objeto.
Amén.