¿Nos están tocando los cenitales?
El señor x se pinta una “M” en la barriga. Desde su punto de vista ve una eme, su mujer está enfrente y la ve invertida, o sea una “W”, o uve doble. ¿Qué letra hay escrita?
Después el señor x sostiene un vaso de leche caliente en una mano, y un hielo en la otra; acto seguido posa sus manos en la mesilla, ambas le dan una información contradictoria: frÃÂo y calor. La mesilla… ¿está frÃÂa o caliente?Muy contento concluye su investigación “nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira”.
Sucede que no es asÃÂ.
El señor x tiene personas a su cargo, da clases de ética y es coherente. Ha de preparar la lección “La igualdad hombre/mujer”, como nada es verdad ni es mentira se dedica a describir cómo es tratada la mujer, les dice a sus alumnos que a veces es tratada como un ser inferior y a veces como un igual, las diferencias dependen del color del cristal…no puede decir nada, todo depende, no existe la verdad. La mujer… ¿es inferior o igual al hombre?
Sucede que no es asÃÂ.
Llegamos al fontanar del artÃÂculo.El señor x llega a gobernar, un paÃÂs grande de 44 millones de personas, con 200 mil hombres en su policÃÂa, enfrente hay unas mil personas que asesinan y extorsionan. Si le preguntamos ¿es justo que las organizaciones terroristas sean vencidas y juzgadas? él ha de decir “nada es verdad…” “depende…”. Su polÃÂtica será como la maraña de cables que malconviven detrás de nuestros ordenadores, decenas de ideas y actos distintos y, a veces, contradictorios; hoy usa la fuerza, mañana una concesión, luego un mercadeo de palabras, al fin un cambio en la ley, los reglamentos…Todo esto habrá de hacerlo fuera del debate público, sabe que tiene enfrente un bando peligroso, gente intransigente que cree en esa cosa tan pasada de moda, llamada verdad.
Pero se equivoca.
Sucede que existen verdades, os digo una “la mujer debe ser igual que el hombre”, esta verdad no depende del punto de vista de cada individuo, o de cada nacionalidad, depende de un punto de vista más elevado, es el pensamiento que busca la verdad, una de cuyas hijas es la justicia.
No esperéis nada del señor x. Sólo sabe que “calor” y “frÃÂo” son palabritas que “dependen” de cada individuo, de cada situación. En esto tiene razón, pero no sabe que la ciencia no habla de calor o frÃÂo, sino de temperatura, y que no la mide con el tacto, sino con el termómetro.
No esperéis nada de él, no me refiero al termómetro sino al señor x. De la justicia sólo sabe que depende de cada código, de cada ley escrita, aquàes delito rebanar un clÃÂtoris, un poco más lejos no lo es. En esto tiene razón, pero no sabe que la ciencia jurÃÂdica teórica no habla de “tu derecho” ni de “su derecho”, sino de lo justo, alcanza principios, verdades que cobijan a todos los seres humanos. La justicia no proviene del punto de vista de cada individuo, sino del pensamiento que sobrevuela audaz y joven sobre las miserias individuales, sobre las señas de identidad de cada pueblo, y llega a contemplar a todo el ser humano, igual que el Sol nos mira con precisión a todos, desde su punto más alto, el cénit. Una de sus obras es la declaración Universal de los Derechos Humanos.
Una persona sin cenitales nunca será un polÃÂtico, pues se dedica al politiqueo, y no será capaz nunca de llevar a lo real, lo que antes son ideas universales, pues no las tiene, y aunque ninguna idea puede ser idéntica a sàmisma en la realidad, las ideas sirven de modelos para nuestra acción. Y aunque sea opinable decidir cual pintura ha plasmado mejor el modelo, los modelos no son opinables, a no ser que estemos dispuestos a renunciar a los derechos humanos, por ejemplo.De ahàlo de los cenitales.
Creo que me he autorrespondido la interrogante, y ahora puedo afirmar, a la espera de que alguien con más luces, nos pueda demostrar lo contrario, y no sólo afirmo sino que grito !nos están tocando los cenitales!
AutocrÃÂtica. El artÃÂculo contiene un error, es la expresión “no esperéis nada de él”, pues toda persona es capaz de aprender. Han hecho falta cientos de años, de pedagogÃÂa, para que algunos pueblos aprendan la bondad de los Derechos Humanos, y harán falta otros cientos en otros pueblos. Lo que es posible para un pueblo, también lo es para una sola persona.
De momento seguirá hablando de emes que son uves, y uves que son emes, o de cómo siente calor y frÃÂo a la vez…a falta de cenitales.