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Febrero 17, 2007

Contadme un sueño

Publicado por radiocafetera en General

“Ya estoy de regreso, he llegado hace poco, me durmieron con un cuento y me he despertado con un sueño…”

Hoy contaré mi sueño, más a vosotros, narradores de cuentos, que no a los seres humanos sencillos…

He empleado una parte de las palabras de León Felipe, las he lanzado al aire y las he tomado como puedo en mis manos. Sueños, sueños que no cuentos… he perseguido un sueño y ahora… ahora lo estoy rozando con la yema de mis dedos.  Muchos de los que lean esto pensarán -tal vez con razón-, que la locura me llena, tal vez sí o tal vez no… es sólo, que hoy me desperté con el sueño aún fresco en mi memoria, con las imágenes en la retina y no quiero desaprovechar para decir…

Me están leyendo en el andamiaje de un sueño, “Cafeteradigital.com” es fruto de un sueño, fruto de un deseo irrenunciable a decir y ser. Juegan los exegetas de la libertad -o al menos lo intentan- a ponerme camisas de fuerza en las que reducirme, en las que atarme a sus molinos para que la harina se la lleven los de siempre, pero no, los torvos y miserables no ganarán nunca porque, aquí y ahora, seremos lo que queremos ser.

No sé cuántos de vosotros os quedaréis, cuántos me acompañaréis en este viaje, pero sí os digo que en este pequeño trenecito que quiere crecer, se puede viajar a los confines del alma.

Somos libertos, no renunciamos a nada de lo que nos es propio como habitantes del planeta y no permitiremos que nuestras voces sean silenciadas ni por los interesados, ni por aquellos otros que les hacen el trabajo sucio, aquellos que, en su cortedad de miras, se sienten perdidos si no tienen un pastor que les guíe. No somos pastores, somos corderos que ahora saben caminar solos, nos ha costado, y sí, lo digo en plural, libremente plural, pues no somos uno, somos todos: mujeres orgullosas de serlo, hombres orgullosos que miran sin miedo el horizonte, que quieren peregrinar hacia la libertad prometida. Puede, tal vez, que nosotros no gocemos de esta ansiada libertad, pero tal vez sí nuestros hijos o nuestros nietos, sin embargo, a nosotros siempre nos quedará la dignidad, el poder decir con orgullo, que fuimos los primeros en poner los primeros cimientos de esa realidad que ellos vivirán.

 

Llegado este punto, sólo me resta deciros a vosotros, a que aquellos que habéis volcado vuestras capacidades, entusiasmo y amor, GRACIAS, gracias por hacer que eso de “No se puede”, haya podido ser borrado del diccionario de los sencillos. Y a ti, lector, persona común: es a ti a quien va destinado nuestro esfuerzo, únete, no permanezcas pasivo, haz que tu voz sea leída, recuerda siempre que eres el actor principal en esta historia.