Ibarretxe y el cambio climático
!Hay que joderse!, !qué tsunami de espantados ha desatado el Ibarretxe! Un político haciendo sus deberes a pie de calle, con la naturalidad de que adolecen casi todos sus compadres de profesión, soltando que los vascos y las vascas hace mucho tiempo quieren decir esta boca es mía, y lo quieren decir en paz. Quieren que se les pregunte lo que piensan acerca de lo que les atañe, su sobrevivir diario, me dice mi amiga Ninette esta semana que se cierra -Ibarretxera por excelencia-, (palabrita de honor que el comienzo deslenguado es suyo, queridos lectores), hablando sobre ese renacimiento juvenil tan rompedor que le da al lehendakaritza Juanjo la propuesta de otra hoja de ruta, puesta en marcha con su Plan hace un par de años, y machaconamente reinventada en un erre que erre por acabar con lo que da gasolina a los altaneros programas opositores del Partido Popular y sus juventudes (que al oír de voces viene muy revolucionaria), el terrorismo.
Pero vamos a ver, le contesto yo con las cejas levantadas en un “Oh, my goood” - a lo Nicole Kidman alucinada-: ¿No estamos todos reclamando y proclamando (excepción hecha de la fauna de Cristo Rey) que la democracia tiene que llegar vía directa de/a la ciudadanía para tomar decisiones políticas colectivamente y acabose el trueque-maneje entre los aristocráticos lumbares de sillón jurídico y Tribunalicio, claro ejemplo que venimos de observar en Navarra?

Ninette me mira con ojos de árbitrodecidiendounpenaltientreelBarça-Madrid. Afirma la mujer que la cuestión de fondo, o mejor el ruido de fondo, produce ecos sudorosos desde todos los ángulos, políticos y mediáticos, incluidos aquellos tan liberales que por si las moscas dicen primero “!qué barbaridad!”, y luego esperan reacciones generales para volver a pronunciarse.
Tal parece ser el miedo que produce llevar a sus últimas consecuencias el significado real y veraz de Democracia, acostumbrado el personal a un sesgo jerárquico pre y post Transición, (no fueran a levantarse los sables expectantes). Propuestas tan renovadoras, con sabor a consulta y referéndum, producen verdaderas urticarias mentales. Hasta el Rey sufre de Mobbing, pobre criatura, ante las libertades de expresiones reales.
Tanto es así, que Ibarretxe ha salido pidiendo calma en este fuego de insultos e improperios lanzados sin un mínimo de deliberación y reflexión. Sobrados, todos. Los PPopulares ven tormentas, vendavales y ciclones vomitando oscuros demonios frente al “habla pueblo habla”, aunque luego se cuelguen de misal emblemas de prestado (del agárralo y a correr) izquierdista, aquel “Libertad sin ira” con el que Jarcha nos calmó las entrañas.
Le falla la memoria al ciclón Ibarretxe. Se olvida que el usufructo de lo popular pertenece, única y exclusivamente, al Partido idem. Tal ha sido el ruido y la furia de sus solicitudes que el caso contra él, promovido por el Foro de Ermua, ha resurgido de las tinieblas.
!Vaya potra casualidad! Remata Ninette. (sigo pidiendo perdón por esta musicalidad mal sonante de mi amiga, le voy a tener que advertir que puede aparecer un Juez con malas pulgas de cualquier esquina)
Soy vasca, trabajo con público de todas las edades y observo a la gente. La gran mayoría (y no hablo de la izquierda abertzale, con la que no me topo) no siente ninguna empatía con esa España cosida en la Transición y sus remiendos. Quieren a su tierra, quieren decidir y también quieren cerrar, de un portazo, con todo vestigio franquista, ETA el primero.
Pero, al parecer, en nuestra Constitución inamovible no ha lugar los cambios adaptados a la realidad social del nuevo siglo. Olvidaba pues, que sus leyes nos llegan por el carril divino y no el humano.
¿Qué no les gusta el asunto?, bueno ahora que se lleva tanto recurrir a Marx (Groucho), yo no voy a ser menos, y siempre estoy dispuesta a sacar del bolsillo otra (opinión) que les vaya mejor a sus sensibilidades.