Economía mórbida
Observo a mi alrededor demasiada gente constantemente malhumorada, enfadada, preocupada en sus pensamientos, con un persistente ceño fruncido, un día sí, y otro también, soportando el peso en sus espaldas de una carga bien nutrida de intereses, comisiones, porcentajes, saldos, cuotas, amortizaciones… La mala leche se ha adueñado del hombre feliz que cantan las encuestas. Sin saber exactamente con que escudo hacerle frente, nos sentimos imantados a un resorte ambiental que nos envuelve en su tunel oscuro, incapaces de apaciguarnos, hasta en los niños se ha cebado el virus, tal es la violencia y el acoso en las escuelas. Y la tristeza se va instalando poco a poco. A veces no es consecuencia de un motivo especial, quizá sea el resultado de muchos pequeños motivos apilados. Algo así declaraba un personaje de la oscarizada película de 2004, “Crash“: “Estoy en constante mal humor, enfadada y lo peor es que no sé el motivo”. (leer más…)