Ikea redecora tus quebraderos de vivienda
Andábame yo toda aturdida en esta turba de calor que los sanjuanes nos sueltan para hacernos a la idea del verano que nos espera, con la mente en reposo de políticos y Navarra y Navarra y políticos, en un budista relax veraniego de “cerrado temporalmente” y con los quebrantos neuronales puestos a congelar, allá en un pico perdido alpujarreño, cuando vienen a turbar mi paz metal las conexiones neuronales de una friky sin igual, mi amiga Ninette y su inquietudes de bolsillo.
-¿Crees que España está preparada para una forma de vida escandinava? Me suelta sin avisar, dejándome con cara de circunstancias.
Malo - me dije-, con muy pocas ganas de escuchar aquello que fuera a decir. La verdad, prefería nadar mis neuronas en las burbujas de una refrescante cerveza.
-Leí en un diario inglés hace unos días que la empresa sueca que posa su varita minimalista en los interiores hogareños, ya sabes, esa que todo el mundo conoce, también ha decidido solucionar los problemas que acucian a los jóvenes (y no tan jóvenes) europeos debido a la dificultad de compra de una vivienda. No pongas esa cara, que lo mismo te hace la cosa un servicio futurible, me dice la muy pilla. Me suena que hay truco, continua, como aquello de las jornadas de exitosas empresas de Selección, que se reúnen con las mejores intenciones de ayudar al parado, y en una esquinita, muy a resguardo, en el espacio reservado a la letra pequeña, se asigna la cantidad nada desdeñable a pagar de inscripción.

-Si, es el cuento del vivir del marketing, redecorado como consejo de expertos. Le contesto acompañando una sonrisa irónica. He de reconocer que al menos esta mente inquieta me hace reír.
Volviendo a casa, a ese alquiler que crece en la misma proporción que baja el salario, me repienso como un eco la charla con Ninette:
-La “vivienda inteligente” que vende esta empresa sueca, con 3.500 BoKlok ya levantados en Suecia, y prestos a plantar bases en Reino Unido, se vende cómo una idea práctica y casi salvadora. Sin mancharse las manos en la construcción, sólo transportan las tablas y cuatro puertas al terreno elegido, supongo que con gastos de envío, añade, donde habitan vecinos de un status similar, que según sus estadísticas, son mujeres solteras con algún hijo, o parejas sin hijos. Se apoyan en ventajas como la seguridad, la ligereza, el buen planning, los materiales naturales, vivir en un entorno campestre a pequeña escala, y el contacto con los vecinos, algo por otro lado muy nuestro que quizá estemos perdiendo.
No puedo evitar la conexión con los cuentos de Hansel y Gretel. No acaba de convencerme si esta idea prefabricada está pensada para nuestra vida latina, nosotros gente de cemento y especulación. No sé yo si estamos preparados para comprar las cuatro paredes por mensajero, al mismo comerciante a quien compramos el armario y las mesa prestos a montar con sudor e interrogantes mil (lo del montaje, me refiero). Ninette dice, sin asomo de sarcasmo, que los fabricantes garantizan que son casas sólidas como rocas. Y que incluso cada bloque viene con su arbolito, concretamente un manzano. !Y su banco conceptual en el mini porche!. Casa por catálogo, con precios más asequibles, algo así como el proyecto Negroponte, aplicado al mundo inmobiliario.
¿Será esta forma de comunidad vecinal, de uniformadas casas, limpias e inodoras el futuro de la humanidad caída en gracia de precariedad? Una mezcla de sentimientos se agolpan y revuelven con respecto a tema tan espinoso en nuestra lucha diaria. Buscar solución a nuestro vacío adquisitivo hogareño. Todos apiñados y resguardados en casas de talla estándar. Una forma de ingeniería social que pretende dar respuesta a las necesidades de la población.

Con la duda de si a la vuelta a casa, después de una alegre noche de San Juan, sería capaz de reconocer mi casa, y cuantas cerraduras acabaría probando antes de llegar al dulce hogar.
Por unos 140.000 Euros no nos importaría hacer un cursillo de preparación para una forma de vida escandinava y al cabo recibir una casa preparada para montar. Al menos siempre nos quedará un manzano, en este rincón de sequía transversal, bien que me pregunto si el arbolito vendrá con instrucciones de montaje. Bienvenidos a las Ikevivienda.