El mundo de los frÃÂvolos

El mundo ha perdido la capacidad de asombro. Nos estamos transformando en seres frÃÂvolos cada dÃÂa más encerrados en su metro cuadrado.
La prensa cada dÃÂa nos esta bombardeando de informaciones que no son precisamente agradables. Mueren 200 personas, violan niños, atacan ciudades, aumentan los terroristas, la tierra se esta calentando, los polÃÂticos roban, la gente común roba, sigue la guerra de Irak, escasea la energÃÂa, mientras hablamos con toda serenidad de un posible ataque de Washington a Irán es decir, otra guerra con las mismas o quizás peores consecuencias que la de Irak.
Pareciera que ya nada nos importa. Estamos en el infierno mismo, que ciertamente es un poco más agradable que como nos lo pintaban cuando chicos. No veo llamas por ningún lugar, no estoy sufriendo y creo sentirme feliz en ocasiones. Pero claro, eso dura mientras a màno me afecte.
Sin embargo el mundo completo se esta transformando en un lugar negativo, pero pareciera no importarnos, es parte de nuestra cotidianeidad y aprendimos a vivir con eso. No interesa cuantos niños puedan morir en la guerra, mi hijo esta bien. No importa que ellos pasen hambre, mi paÃÂs crece a pasos agigantados y mi contexto es el de los mejores.
Y volviendo al tema de la prensa, todos se han propuesto hablar mal de ella. La culpan de amarillismo, de morbo y sensacionalismo, pero la pregunta es ¿falsa realidad? No pues señor… es la más pura verdad, pero tratamos de ocultar una realidad negra que todos juntos de alguna forma podemos ayudar a cambiar.
Y asàexisten personas que se han propuesto luchar contra alguna causa para cambiar este mundo lleno de abusos. Tenemos los defensores del ambiente, grupos de vecinos que se reúnen para defender una causa común, otros que se oponen a la guerra, todos ellos, generalmente reprimidos por manifestarse contra el infierno que se instaura en la tierra para iniciar una sociedad mejor.
Debiéramos plantearnos la pregunta… ¿Cuál es mi rol en el mundo? Y al responderla tengo que olvidarme que soy un simple ciudadano que vino a trabajar para sobrevivir y alimentar una familia. Asàjuntos podremos generar un mÃÂnimo sentimiento de responsabilidad y junto con él, lograremos quizás erradicar los hechos que nos están transformando en los frÃÂvolos humanos, para llegar a ser los salvadores del mundo sin ser Dios.