La post campaña de la pre campaña es la Campaña Electoral
La política es, en ocasiones, despreciable… pero esto no es política, esto es sólo circo, merchandising, publicidad, medios de comunicación e intoxicación del sistema en el que nos dejan elegir entre guatemala y guatepeor. Como dirían en Futurama: ¡Pero si los candidatos son clones!. Pues las campañas ni te cuento.
Cada vez que empieza una (¿terminan alguna vez?) somos bombardeados desde todos los ángulos y medios con muchas consigas y muy poca información. Apartan la sensatez y la responsabilidad a un lado y vemos desfilar desfachatez, sinvergonzonería y mucha falta de escrúpulos. Empieza la función.
Escapo de las campañas electorales como gato del agua, no las soporto. Milito cada día en la opción en la que elijo hacerlo, trabajo para el partido, por el partido y por lo que la política significa en mi vida y para mí, pero cuando llega el circo yo me busco un cómodo asiento en la platea y observo, observo los preparativos y luego la función. No soy capaz de soportar las hipocresía del planteamiento electoral donde nada importa en lo que se milita o se cree y todo pasa a ser la búsqueda del voto indecido, aúnque haya que parecerse a todos los demás.
Los partidos y los candidatos se homologan, todos besan bebés, pasean por las calles de las ciudades que aspiran a gobernar (incluso aquellos que jamás han vivido en ellas), saludan a los vecinos en el mercado de la plaza mayor, organizan comidas con los empresarios a izquierda y derecha del discurso político, abrazan la demagogia del “lo cambiaremos todo” que siempre acaba en un “todo queda como está”…
He visto muchas, demasiadas, y me conozco el juego, sé cómo y por qué se organizan los mitins en las calles y luego en los Ateneos, sé que los importantes son los que se dan en las cámaras de comercio. Sé que hasta el más ferreo militante en el respeto por el medio ambiente se dedica a empapelar todas y cada una de las paredes libres, o no, de la ciudad. Cómo el más concienciado de los militantes en el trabajo de base se vuelve un asiduo de encuentros con los sectores gobernantes y con el stablishment del sistema.
Asisto entre desesperado, aburrido y enojado, al baile de disfraces de las políticas municipales, autónomicas, nacionales, estatales o cualesquiera que sea la forma en que se divida el territorio que sufre el plebiscito.
Ejerzo mi derecho a decidir a quien le otorgo mi representación parlamentaria, municipal o autonómica porque así es como se organiza políticamente el Estado en el que vivo (España) pero no participo del circo, huyo de las inicios de campaña, también de los finales, de asistir a esas charlas a las que sólo van los convencidos a blandir banderas para que por la tele los no tan convencidos puedan ver lo convencidos que están los demás.
Sobrevivo en época electoral, sobrevivo porque me gusta la política, porque creo que es algo importante, sobrevivo porque no tengo más remedio que hacerlo, porque la política es como el amor… no importa el número de decepciones que te proporcione, siempre habrá ese momento que lo compense.
en Mayo 14, 2007|1:20
El circo eterno de los políticos….el baile de máscaras….
ojalá que las personas pensemos realmente que queremos…y hacia dónde vamos.
Beso.