El silencio

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Marzo 30, 2007

Acerca de los fenómenos meteorológicos

Publicado por elsilencio en

Antes de su muerte, una persona deja inconcluso un libro cuyo manuscrito desapareció. Luego de varios años pudieron recuperarse tales fragmentos entre los que figura una descripción de los grandes boulevares parisinos que desenvocan en pasajes. Tales pasajes, una invención del lujo industrial, son descritas como galerías cubiertas de cristal y revestidas de marmol, atravesando edificios enteros. Los propietarios, se han unido para sus fines especulatorios. Tales pasajes, convertidos en mundos pequeños, serán escenarios propicios para que el comprador ávido encuentre todo lo que necesita.

Sobreviene el chubasco, nadie lo esperaba. Los pasajes son ahora refugios, ofrecen un paseo seguro pero angosto. Los vendedores aprovechan. Sin embargo, están los que quieren comprar y los que han sido sorprendidos por la turbulencia. El cliente pobre asiste a tales pasajes debido a que carece del impermeable. Curiosamente, los gestores sabían demasiado poco del tiempo meteorológico y de sus consecuencias.

Tal escenario nos lleva a una noticia de actualidad. Un desastre meteorológico para ciertas élites en el cual se crean tales pasajes.

La salida del nuevo sistema operativo de microsoft Windows vista marca un hito en cuanto a sistemas de protección anticopia y bloqueos de contenidos (DRM o sistema de protección de derechos de autor)  por presiones de las asociaciones “antipirateria” (MPAA, RIAA, SGAE).  Fuera del dilema ético que pudiese suponer la pirateria, existen problemas que contradicen a toda posible filosofía del derecho de autor. Los compradores no podrán, debido a este sistema, grabar sus canciones o películas (compradas legalmente) desde su computadora, sino, deberán adquirir un sistema AUTORIZADO por microsoft que valide tal evento. Si se desea hacerlo, los contenidos se reproducirán con mala calidad o sé impedirá tal procedimiento.

Cada quien sabe lo que instala y como lo instala. Cada uno tiene una opinión diversa al respecto. Por mi parte, he recogido dos opiniones de gente común, como tú y como yo, sobre el tema en cuestión:

USUARIO 1: El otro día estuve en una charla para desarrolladores ofrecida por Microsoft para presentar las bondades del nuevo Framework 3.0. En dicho acto estaríamos unas 40 o 50 personas, y en un momento el presentador preguntó si teníamos instalado Vista, ¡y nadie levantó la mano!. Se lo deberían replantear; si el colectivo más friki renuncia a ponerse el Vista, algo pasa. En concreto, yo no lo instalo hasta que no retiren el DRM. Y para colmo, las bondades que presentaron con el Windows Presentation Foundation eran cosas que ya se hacen desde hace años con el Adobe ImageReady, por ejemplo. Una pena..

USUARIO 2: Lo mejor es que tiene un sistema para proteger la entrada de los menores de edad.
Incluye iconitos (gadgets) para ver los videos de Youtube y la información meteorologica.

En lo particular, me inclino por el final de la opinión del usuario número dos, después de todo esto deberé estar atento a la información meteorológica, incluso cuando los desarrolladores no la tomen tan en serio.

P.S. Despues del tono deje su número de usuario y la forma en como utiliza este nuevo sistema operativo.

Marzo 26, 2007

Sobre el fin de un relato para niños

Publicado por elsilencio en

Ayer me fui al cine, una historia con detalles muy bellos.

Es un mito narrado a partir de un mundo alterno del cual pocas personas pueden siquiera imaginar (una antítesis en cierta medida del mundo posmoderno que recuerda a la aparición del informe de Lyotard en el que la posmodernidad es definida como la incredulidad en los metarrelatos, un poco atrás, la definición de Bell del fin de las ideologías, Fukuyama y su fin de la historia, Rorty y su fin de la filosofía, demasiados finales para tan pocos comienzos. Pareciese que ya nadie cree en los relatos… al menos eso creen).
 
En este relato, sólo hay dos personas que confían plenamente en su existencia, un niño y su abuelo. También, hay gente que duda, no sabe si creer o no, a veces, imaginan que existe pero, ante las adversidades de la realidad dejan de creer y se remiten a los hechos. Finalmente, hay otras personas que definitivamente han decidido dejar de imaginar que eso es posible.

Una vez al año, cuando la luna se coloca en cierta posición, se abre un portal, el portal que comunica a aquel mundo que existe para contadas personas. Un mundo subterráneo, precisamente abajo de su propio jardín.

Como cualquier persona común, su familia tiene dificultades económicas, están en un proceso de embargo de su casa, solo quedan unos días para poder pagar la deuda, sino, serán desalojados y lo perderán todo.
Su abuela duda, toma unas gotas para dormir y olvidarse (otros compran pulseras de ciclistas para apoyar la causa y verse chic, donan un peso para quitarse el peso de no hacer algo, cada quien hace lo suyo para dormir) El niño dice: no me quedaré aqui para ver como nos quitan lo que tenemos. Inicia un periplo.

Salimos de la sala. Mi hijo, cansado por el ajetreo de la semana, se ha dormido con una sonrisa; lo abrazo y camino por los pasillos infestados de gente, hace viento, hay jardines por doquier… al llegar al estacionamiento recuerdo la frase final: “Esperaré once lunas para poder encontrarte”. Posiblemente, pienso, nos hemos vuelto impacientes en este mundo acelerado, cada uno duerme a su ritmo, cada uno esta menos dispuesto a esperar (y lo que implica) para poder encontrar. Despertar para seguir soñando? Soñar para despertar? Una alegoría del fin de una película, pero ahora mismo inicia otra, a partir de una sonrisa, que ahora duerme.

Marzo 5, 2007

La vida secreta de las palabras

Publicado por elsilencio en

Cuando se llega hasta el fondo quedan las cosas simples: la palabra y el silencio. Cada elemento con su toque personal. Unos hablan más para decir menos. Otros se guardan en silencio sus cicatrices. Alguien cuenta su vida para ser leída entre líneas. El enamorado se acompaña del silencio cuando observa el cielo. El que odia, puede invocar a las palabras para no asesinarse.

La palabra puede hacer más grata la experiencia silenciosa, el silencio, un tiempo para comprender el momento en que las palabras llegan. El poeta habla en silencio, porque si no lo hace sería peor.   

Suelo necesitar mucho silencio para decir algo. Ahora recuerdo que el centro del mundo es el ismo del espejo.