Destellos de la cotidianeidad

Me acerque a la obra de Sophie Calle indirectamente, a través de un libro dedicado a ella. Me deslumbró su frescura, esa posibilidad de caminar sin saber a dónde se dirigen sus pasos.
Calle calla en la calle, se introduce al juego abandonando el juicio en torno a la experiencia, encontrando y creando escenarios, llenando su cuarto con desconocidos, contratando detectives para que le sigan o siendo ella misma un detective de los otros, mirando de manera particular un recoveco durante meses, relanzando su identidad a cada momento; Sophie recuerda, crea ritos, juega consigo misma y con aquello que la cotidianeidad le ofrece.
¿Cómo entonces lo más cercano puede ser algo extranjero, aquello que se desplaza a un lugar poco privilegiado, olvidando, simple y llanamente,  nuestra experiencia con eso que llamamos humanidad?
en Febrero 8, 2007|2:01
“Lo más cercano puede ser algo extranjero”…..que bien me suena, familiar…tremendamente familiar.
Esa imagen….esa imagen.
en Febrero 8, 2007|20:00
Recógela, no vaya a sonar la alarma y sea demasiado tarde.
en Febrero 9, 2007|6:26
No conozco su obra. Pero me gusta como hablas de ella.
Una sonrisa.
en Febrero 10, 2007|10:18
Creo que la alarma sono….