LO QUE SOMOS
Tengo vínculos con el sur-sur de Chile. Las causalidades me hicieron en algún minuto de mi vida estar varias veces en Coyhaique, Aysén y Puerto Chacabuco. Es una zona de una belleza tan salvaje, tan húmeda, tan verde -que te quiero verde- que descoloca, impacta. Cuando se tiene la oportunidad de estar allí una entiende a tanto gringo que llega por esas latitudes y lo único que dicen con cara de extasis es… “wonderfull”. Los cerros tremendos que parecen que se te viene encima, la lluvia sempiterna de Aysen, la calidez sencilla de la gente, son ingredientes que invitan a replantearse la vida agitada, los tacos en las calles, el ritmo acelerado…por que quien en la Patagonia se apura, pierde su tiempo.
Recuerdo que una de las primeras historias que conocí de la patagonia fue esa donde los gauchos capan a muela a los corderos y despues hacen buches con aguardiente pa desinfectarse la boca, lo pienso y me viene una sensación rara entre el pecho y la panza.
Cuando una anda por esos lugares es que la conciencia cae como un balde de agua en la espalda y te permites mirar este país con forma de tallarín o gusano-elija Ud.-con otro ojos, tal vez más críticos. No es fácil asumir para un país que se jacta de transitar por la (post)postmodernidad, la poca previsión y la falta de interés político hacia las regiones por parte de la Autoridad y la clase política. Todo pasa en Santiago, el descalabro del Transantiago, se ocupó todas las paginas de los diarios, colmó la retina y las conversas en todas las partes posibles, nadie se acordó que en el verano ya hubo una señal en Aysén.
Sin embargo estos días, después del terremoto del sábado, hemos vuelto a nuestra realidad de país con cierto retraso, hemos vuelto a esto, es decir, “lo que somos”..
¿Alguien me podría explicar como hace la gente de Punta Tortuga, Punta Camello, Playa Blanca y Acantilados para atenderse de urgencia cuando tiene algún problema de salud? ¿Por qué la gente de Aysen recibe a la Presidenta con bolsas negras en señal de enojo por que realmente sienten que nadie hizo nada cuando allí la gente decía que esto se venía?.
Al parecer la gente de Aysén y la zona tienen mala suerte. Se les queman los Juzgados cuando hay que investigar casos de Jovenes que al parecer fueron asesinados por saber más de la cuenta sobre casos de tráfico de drogas que involucran a gente importante de la zona, y solo el Obispo andaba intentando hacer algo aún arriesgando el pellejo y …ahora esto?
¿Será que finalmente esta loca geografía nos juega en contra, y que la punta de arriba del gusano no sabe que pasa con la de abajo y a todos quienes tienen el mango y la sartén les da lo mismo?.
No hay zona de catastrofe, hay que bajarle el perfil al asunto, en Chacabuco y Pto Aysén no había ambulancia, ahora llegó, después del sismo.
Bueno una vez más nos vemos enfrentados a esto, es decir, lo que somos, un país con cierto retraso.