Baile de Máscaras.

La política es demasiado importante para dejarla en manos únicamente de los gobernantes. Muchos nos abstenemos de decir algo por el miedo a ser “vetados”, y seguimos una pendiente ideológica como borregos. Yo hoy me resisto a ser uno de ellos. No puedo, ni deseo hacerlo. Aún a pesar de mi propio bienestar, porque entonces dejaría de ser lo poco libre que soy.
México, como todo el mundo tiene un punto de vicio y corrupción ineludible. Sin embargo, estamos a tiempo de reflexionar y opinar constructivamente para que los cambios que se avecinan sean de provecho para la mayoría.
Durante mucho tiempo hemos luchado por darle a la política mexicana un entorno de justicia que no logra concretarse, se dice que tenemos un gobierno de “cambio”, pero más que eso es un gobierno de “máscaras”. Todos los disfraces llevan la misma intención, lo único diferente es que en este sexenio se han alquilado a diferentes funcionarios.
Tenemos ladrones con disfraz de justicieros, que en lugar de otorgar beneficios a los que menos tienen (para no variar) se achacan “bonos económicos” a sus arcas con el pretexto de que trabajan duro y seguro contra las carencias de un país.
Quien necesita un bono, cuando su juramento ante el pueblo ha sido y debe ser siempre desinteresada. Bastante altos son los sueldos que cobra un funcionario político como para encima premiarle con un bono que rebasa por mucho un sueldo obrero. Pero como vamos a ocuparnos de eso si el carnaval político apenas comienza. En la corte se están preparando los trajes para el nuevo “emperador” y su “informe”.
Esta semana los gobernantes y representantes de nuestro maltrecho pueblo se vestiran con lujosas prendas y muy bien armadas estrategias de discursos, bailes y engaños. En los que como diría mi abuelo; a nosotros, el pueblo nos tocará bailar con la más fea. Pero no hay que tener miedo a ejercer nuestra libertad de opinión, de saber lo que realmente se mueve dentro y fuera de la Cámara de legisladores y diputados, incluso de nuestro propio Presidente. A eso no hay que temer. A lo que si hay que poner el ojo encima es a los liberticidas con mascaras de héroes y pies barro, que pululan a nuestro alrededor y manipulan la información.
Pero no me desvió…hablemos de este informe que no será diferente porque haya un debate.
Debajo de la mesa se seguirán se frotando los pies en alianzas y se guiñarán ojos detrás de las cortinas. Al presidente le importa una cosa: “legitimarse”. Al resto poner en evidencia al mandatario y a los demás, parece no importarles nada más que asistir al baile y tomar la mejor bebida, y con suerte la mejor pieza. Pero realmente se nos va de tema lo importante. Y es que nadie ha puesto en marcha un plan de informe nuevo, donde realmente sea comparado año con año los resultados anteriores. Ni mucho menos la interacción con el Presidente o al menos con sus representantes en la Cámara con el Pueblo. Por desgracia para estos solo vale su partidismo. El sector rojo, que cada vez abre más la brecha entre gobierno y sociedad.
¿Dónde esta realmente el fondo de este informe, hasta cuando exigiremos que a nosotros también se nos tome en cuenta? ¿Dónde están los foros de expresión con representantes reales que expongan nuestras dudas, nuestras quejas, nuestros problemas reales como ciudadanos? ¿ Por qué la ayuda no llega cuando la lluvia nos inunda y derrumba? ¿O porque el gas cada día sube más? ¿No es lo suficientemente serio, para ser tomado en cuenta en un informe? Entonces….¿Por qué razón se permite que EU tenga un ojo dentro y dos pies en nuestras tierras desde hace años, con bases que el gobierno mexicano conoce perfectamente?
¿Realmente este informe, será algo más que otro baile de máscaras?
Por lo pronto no olvidemos la máscara que a veces nosotros usamos: la Indolencia. Somos más de cien millones de personas. Confió en que cada uno de nosotros luchemos día a día por tener un país realmente valioso. Asistamos a esos bailes con la cara limpia y no bailemos con la más fea, y si lo hacemos que sea por elección propia consciente y madura.


