USTED TAMBIÉN PUEDE CAMBIAR SU VIDA
Ayer por la noche y pese a la somnolencia provocada por el mucho madrugar y el cambio horario patrocinado por nuestra querida RENFE, comprendí lo duro que es ser feo. Asistí al drama de la fealdad tan extremada que llega a “secársele a uno el cerebro 1.”, pero no se preocupen, que para solucionar la vida a estas personas acomplejadas con su físico (por carencia o por exceso) ha llegado un nuevo formato a la pequeña pantalla. Basta de interminables horas escrutando su escuálida y auswitchiana 2., una llamada a nuestro teléfono gratuito su vida cambiará (previo casting, amplísimo, pues de 18000 nos quedaremos con 18).
¿Le corroe a usted la mente esos dientes desastrosos? ¿Piensa que su estomago es algo más que esa curva de la felicidad del bienestante? ¿Tomar el peina cada mañana es mas que un tormento mas como el tercero que el primer panel (si no me equivoco) del Jardín de las Delicias?
Ya sabe. Llame.
No recuerdo con certeza los nombres de los participantes de ayer, lo que si que recuerdo es que eran dos féminas. Una de ellas tenía una nariz superlativa 3., al estilo de la chica Almodóvar Rossy de Palma, pero con menos garbo y desparpajo. La otra era de las tan deprimidas con su aspecto, que para ellas cualquier advenimiento de arreglarse era tiempo tirado a la basura. Para ellas, la solución no era otra que el bisturí, el martillo de cincelar narices quevedescas, la cánula para liposuccionar (ayer aprendí, de forma explícita como se realiza ese tipo de operaciones, de lo mas desagradables por cierto), las ortodoncias de precio, velocidad y calidad exorbitadas y demás supercherías de vida de famosa.
No se piensen que estoy en contra de la cirugía estética (ni crean que lo están los maridos de las renovadas señoras, lo disfrutaran sin duda), pero el convertir los complejos ajenos en un late-night (si es que este espacio entra dentro de esa denominación temporal televisiva) no me parece la mejor manera de ayudar a alguien, pues para un servidor, la ayuda real es aquella no precisa de publicitarse, aquella que no se mide por share ni por la calidad de los anuncios que se introducen por entre la emisión.
La ayuda real es aquella que se realiza sin esponsor, sin fotos y de manera totalmente altruista, es a la que no estamos, ni estoy, acostumbrados.
1. Esta cita esta extraída de “Don Quijote de la Mancha”, famoso libro de la literatura española. La cita no se puede considerar como tal pues es de memoria y no es literal.
2.Licencia poética, si se puede considerar así, para dar mas contundencia a la afirmación. Auswitchiana; relacionado con Auswitch.
3.Del poema “A una nariz” de Francisco de Quevedo (1580-1645): “Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un peje espada muy barbado.” (fragmento)
“Tiene la inteligencia como una pastilla de jabón†sentencia el señor trajeado desde el sillón del plató de televisión late-night. “cuanto más la usa más se gastaâ€Â. Y el público aplaude –que bien funcionan los regidores hoy en dÃÂa-. Se cree ingenioso y se considera feliz de estar en el programa. Bebe agua y pasamos a publicidad.
El dÃÂa 11 de Marzo toda España amaneció de la misma manera, con la misma expresión de “¿Aquàque ha pasado?†y “¿Quién es el culpable de esta masacre?â€Â. Por fin todos tendremos oportunidad de saber, que es lo que pasó realmente ese dÃÂa (y los dÃÂas anteriores y posteriores). SÃÂ, todos queremos saber la realidad del asunto, que los autores materiales e intelectuales de la masacre sean penados con todo el peso de la ley.
Allá por la segunda mitad del siglo veinte de nuestro señor, Antonio Buero Vallejo escribió la obra de teatro “Un soñador para un pueblo†que trataba sobre como las ideas Ilustradas afectaron a los intereses del sector mas poderoso de la Iglesia y de la nobleza, cuyos valores, normas y dogmas empezaban a ser cuestionados por el vulgo.